miércoles, 22 de enero de 2014

Las plataformas elevadoras: usos y aplicaciones más comunes

En el mercado existen muchas soluciones que ayudan no sólo a transportar cargas a diferentes alturas sino también a que las personas con problemas de movilidad puedan superar las barreras arquitectónicas que se encuentran en el camino. 

Diversos son los dispositivos que hay en dicho sector pero, entre todos ellos, tendríamos que destacar, sin lugar a dudas, los que se conocen como plataformas elevadoras. Estas, como hemos mencionado anteriormente, cumplen esas dos funciones de una manera rápida, sencilla y económica.





En primer lugar, están las que se dedican a transportar personas que, porque van en sillas de ruedas o porque tienen problemas de movilidad, no pueden subir escaleras. En este caso, existen diversos modelos tanto en lo que respecta a la capacidad de carga como a sus dimensiones.

Con estas soluciones dichos ciudadanos pueden subir pisos en su propia silla de ruedas de una manera confortable, segura y, ante todo, rápida.










En segundo lugar, como ya hemos subrayado previamente, están las plataformas elevadoras que se usan en las distintas empresas con el claro objetivo de transportar varios tipos de mercancías.

Estos modelos hay que subrayar que se encuentran conformados por diferentes partes tales como la plataforma en sí, un chasis o el correspondiente cuadro de control.







No obstante, aunque todas ellas tienen las mismas piezas indiscutibles, existe una gran diversidad. De esta manera, podríamos clasificarlas en dos grandes categorías:
  • En base a lo que sería su sistema de translación, hay cuatro modelos diferentes que son las remolcables, las autopropulsadas, las que van en camión y las que no tienen tracción.
  • Tomando como criterio lo que sería su mecanismo de elevación, las plataformas elevadoras se pueden dividir en telescópicas, de tijera o articuladas.